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Las primeras semanas de vida, la única manera de comunicación del bebé es el llanto. Llora si quiere llamar la atención de los padres, por  hambre, sueño o simplemente porque quiere que le cojan.

Sonrisa y risa de los bebés

Es su única vía de comunicación. A partir de las cuatro semanas, el bebé empieza a encontrar una nueva forma de mantener a sus padres cerca: la sonrisa. Los padres responden de forma innata a esta expresión facial. Es inevitable la satisfacción cuando ven a su bebé sonreír.

La sonrisa es un arma especial y única en nuestra especie. El bebé la utiliza a modo de recompensa para sus padres para llama su atención.

En un año, el bebé será capaz de hablar con sus padres y utilizar un sistema nuevo de comunicación y aun así sigue sonriendo. La sonrisa es una característica humana que dura toda la vida y es el mismo lenguaje en todo el mundo.

Sonreír es innato y el bebé muestra tres tipos de sonrisa:

1. La sonrisa refleja: aparece los primeros tres días y continua durante el primer mes, es una sonrisa fugaz.

2. La sonrisa general: suele mostrarse las cuatro semanas, el rostro se ilumina y los ojos brillan, esta sonrisa la puede provocar cualquier persona en general.

3. La sonrisa específica: la veremos alrededor de los seis meses y es una sonrisa selectiva; ya no sonríe a extraños, ha aprendido a distinguir los rostros familiares y reserva la sonrisa exclusivamente para ellos.

Los bebés ríen desde recién nacidos no como risa de satisfacción, sino como mueca que se considera un acto involuntario.

Entre el cuarto y quinto mes, el bebé empieza la risa voluntaria que surge cuando sus padres juegan mucho con él. Cuando hacen algo que al bebé le gusta éste sonríe. Repiten la acción y el bebé sonríe otra vez, si lo repiten más veces esta sonrisa se convierte en un sonido alegre y balbuceante, incluso carcajadas. Es un sonido gutural, pero, está claro que es risa y no solo sólo una reacción refleja a un estímulo.

Además, la risa libera endorfinas al flujo sanguíneo y actúa como analgésico natural. Algunas pruebas han demostrado que la risa disminuye la presión sanguínea, favorece el sistema inmunológico y reduce el número de hormonas del estrés

María Algueró

Este texto es una aportación de María Algueró
Especialista infantil
www.atencionycuidadosdelbebe.com

 

 

Categories: Blog, Maternidad

Author: Celia
Mamá de dos, directora de Portabebes Online e instructora de porteo.

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