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A casi todas nosotras nos pasa lo mismo: Los primeros meses del embarazo pasan rapidísimo, las últimas dos o tres semanas se hacen eternas. Ya nos cuesta levantarnos del sofá y girarnos en la cama. Tenemos que hacer pipi cada media hora y comer raciones pequeñas. Y ya nos hemos cansado de llevar la misma ropa una y otra vez.

Cuando por fin tenemos nuestro bebé en brazos, algunas madres de repente echan de menos las pataditas y los movimientos dentro de la barriga. Otras están contentas de que ya no tienen que compartir su cuerpo. Pero a ninguna de nosotras nos gusta cuando al presentar a nuestro bebé se queden mirando nuestra barriga y nos pregunten si todavía se ha quedado un bebé dentro!

La mayoría no sabe (ni las madres primerizas) que la barriga no se va enseguida después del parto. Aunque se hace más pequeña, la mayoría está sorprendida de que todavía les queda bastante barriga. Y al llegar a casa, tenemos que seguir con la ropa de embarazada. Algunas solo unas semanas, otras meses o incluso un año.

La rapidez con la que una madre pierde la barriga que se queda después del parto depende de varios factores:

  1. el metabolismo de cada una (cada cuerpo es diferente y funciona diferente)
  2. la alimentación
  3. y el ejercicio

Al metabolismo no podemos influirle mucho. Hay cuerpos que queman las calorías más rápido, otros más lento.

Con una alimentación sana y equilibrada no solo podemos perder peso más rápido. También nos da más energía y ayuda a aumentar las defensas.

El ejercicio es el aspecto que más nos cuesta normalmente. Sabemos que deberíamos hacer algo de deporte, pero no conseguimos empezar – sobre todo los primeros meses cuando el bebé es muy pequeño y todavía no hay ritmo en nuestro día a día.

El porteo te deja incluir el ejercicio en tu rutina diaria

Porteo y EjercicioEl porteo es el truco más fácil para incluir el ejercicio en tu rutina. La gran ventaja es que ni te das cuenta que estás haciendo ejercicio.

El porteo es un ejercicio suave, pero efectivo. Ayuda a regenerar el suelo pélvico, el abdominal y el dorsal. Entrena todo el cuerpo de una manera muy equilibrada – siempre que usemos un portabebés ergonómico y bien ajustado a nuestro cuerpo.

Si empezamos a portear a nuestros bebés desde el principio cuando todavía pesa poco, nuestros músculos se pueden acostumrar al aumento del peso poco a poco y se hacen más fuertes sin que te des cuenta.

Con nuestro bebé puesto en el fular o la mochila podemos estar activas físicamente mientras seguimos con nuestras tareas como cocinar o limpiar. También podemos ir de compras, dar un paseo e ir de excursión.

Acabo de cooperar con una amiga mía que es instructora licenciada en educación física. Escribió un manual  sobre cómo hacer deporte con tu bebé usando un portabebés. Como instructora certificada de porteo me pidió que le escribiera un capítulo sobre lo que se tiene que tener en cuenta cuando quieres hacer deporte con tu bebé usando un fular o una mochila.

En los próximos días, os revelo unos consejos prácticos … ;)

Author: Celia
Mamá de dos, directora de Portabebes Online e instructora de porteo.

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