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Los humanos estamos hechos para el porteo.

Fular CabooEn el mundo de los mamíferos se aplica la clasificación de la aves. Generalmente distinguimos entre los nidícolas y los nidífugas. Las crías de la categoría de los nidícolas (como las ratas) no están completamente desarolladas y dependen totalmente del cuidado de la madre; no ven, ni huelen, ni son capazes de mantener su temperatura corporal. Los nidífugas (como los caballos) poseen un desarollo avanzado y son capazes de llevar una vida más independiente de sus padres; poco después de haber nacido ya son capaces de levantarse y seguir a su madre.

En la lingüística alemana – país pionero en el campo del porteo – se estableció una tercera categoría para los humanos. Esta categoría define a los humanos (y unos pocos animales como los murciélagos y monos) como “Tragling” que significa “criatura portada”. Las crías no están completamente desarolladas y dependen del cuidado de sus padres como los nidícolas. Por otro lado, ya ven, oyen, huelen y son capaces de mantener su temperatura corporal como los nidífugas. Para el desarrollo de la criatura portada – tanto físico como emocional – el porteo es un aspecto muy importante. Los animales de esta categoría no podrían sobrevivir sin estar constantemente en los brazos de sus padres. Aunque los bebés no corren el riesgo de ser comidos, como los animales, el porteo es muy importante para su desarollo – tanto físico como emocional.

Mirando el esqueleto humano es evidente que el cuerpo humano está hecho para el porteo:

Hasta que nuestra columna vertebral llega a su forma final, ha pasado por varios estadios. El bebé nace con la columna vertebral torcida. Su columna tiene la forma de C. Cuando el bebé empieza a levantar su cabeza, la columna vertebral empieza a estirarse. El estiramiento empieza en la vértebra cervical. Este desarrollo de la lordosis cervical termina a los 4-5 meses. La columna vertebral sigue estirándose en la vértebra dorsal. El desarollo correspondiente de la cifosis dorsal termina con 8-10 meses cuando el bebé sabe sentarse solo. Cuando el niño sabe andar por si mismo, la formación de la lordosis lumbar está terminada y la forma de la columna vertebral del bebé corresponde a la de un adulto.

Nosotros los adultos podemos apoyar la formación de la columna vertebral del bebé. Un fular bien anudado o una mochila ergonómica adecuada para los primeros meses favorece el desarrollo correcto.

Como el desarrollo de la cadera tampoco está completamente terminado al nacer, requiere un cuidado especial también. Al principio, la cadera consiste de cartílago. Poco a poco el cartílago de la cadera se sustituye por sustancia ósea. La articulación de la cadera consiste en el hueso del muslo (femur) y del recipiente articulatorio (acetábulo). La cabeza articular está colocada en el recipiente articulatorio. En la posición de la rana con las piernas en flexión de aprox. 100º y en abducción de aprox. 45º, el femur aprieta en el centro del recipiente articulatorio sin aplicar presión en las paredes articulatorias blandas y sensibles. Esta presión centrada permite el desarrollo correcto de las articulaciones de la cadera.

Si el niño está sentado en la cadera de un adulto, automáticamente coge la posición de la rana. Una mochila ergonómica o un fular bien anudado apoyan exactamente esta posición de las piernas en la que el femur aprieta en el centro del recipiente articulatorio. El desarrollo de la columna vertebral termina cuando el niño sabe andar por su cuenta y ya no depende de que alguien le lleve en brazos.

Categories: Blog, Porteo ergonómico

Author: Celia
Mamá de dos, directora de Portabebes Online e instructora de porteo.

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